Sobre las arenas
La plaza de toros Las Arenas fue construida en 1900 por el arquitecto August Font i Carreras, sobre el “Coll dels Inforcats”. Éste era un cerro (en aquella época alas afueras de Barcelona) donde, en el siglo XIV, hubo una horca instalada para ejecutar las penas de muerte y que estuvo en funcionamiento hasta el siglo XVIII.
Desde principios del siglo XX en Las Arenas se celebraron numerosas corridas de toros, por lo que fue una de las plazas de referencia en el panorama taurino español.
Pero su uso cambió radicalmente al estallar la guerra civil española (1936-1939). La plaza de toros Las Arenas se convirtió entonces en cuartel general del bando republicano y en sede de sus mítines.
Finalizada la guerra, la plaza de toros retomó su actividad taurina, que complementó con otros espectáculos (actuaciones, combates de lucha libre, de boxeo, circo, cine al aire libre en verano…). Así se convirtió en un lugar de ocio y encuentro de la sociedad barcelonesa, que acudía para los más diversos eventos.
Sin embargo todo tiene su momento. La afición por las corridas de toros fue en declive y la actividad de la plaza de toros fue a menos. Por ello, en 1977 se cerró la que había sido lugar de referencia en el ocio de Barcelona y quedó en el olvido durante más de 30 años.
En el año 2007 se decidió remodelarla y convertirla en centro comercial. Así fue cómo la antigua plaza de toros Las Arenas de Barcelona se inauguró en 2011 como Centro Comercial Las Arenas., donde se ubica Frank4.
Sobre frank4
Frank4 abrió sus puertas al público en el año 2011, el mismo en el que se inauguró el centro comercial. Esto le convierte en uno de los establecimientos más antiguos de este complejo y una de las opciones recomendadas como restaurante en Plaza de España.
La idea inicial fue hacer un restaurante de ambiente desenfadado que ofreciese comida de calidad, pero informal. Todo indicaba que las personas que iban de compras o los espectadores de asistían a las salas de cine podían demandar un tipo de cocina rápida y sin muchas complicaciones. Por eso la base de su oferta estaba en las salchichas (frankfurt, bratwurst, currywurts, etcétera), de ahí el nombre de Frank4.
Sin embargo eso duró solo unos meses. Su fundador, con larga experiencia en le sector de la hostelería, en seguida se dio cuenta de que ese no era el camino a seguir. El público que pasaba por el restaurante demandaba una gastronomía de sabores más mediterráneos. Los clientes nacionales porque preferían una comida que les resultara más familiar y los extranjeros porque, ya que estaban en Barcelona, querían comer algo más propio del lugar.
Fue así como se cambió la carta, las salchichas quedaron como algo residual y se dio mayor relevancia a platos típicos de la dieta mediterránea. Desde entonces las paellas, las fideuás y las tapas comparten protagonismo con otros platos de carácter más universal, como las hamburguesas, las pizzas y las ensaladas.
En la actualidad Frank4 es el restaurante en Plaza de España de Barcelona de visita obligada. Mantiene el ambiente desenfadado de sus orígenes y conserva la autenticidad de su cocina, sin ahorrar en amabilidad hacia sus clientes.